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Camino de la gloria
Hola amigos me gustaría hacerles llegar lo que siento como isleño al ver
estos lugares mágicos ,les cuento que para empezar jamás había utilizado
una caravana ,nos costó sudores encontrarlo y lo más cómico es que no
lo íbamos buscando.
Descubrí por casualidad que cerca de Salzburgo (la ciudad de
Mozart) existía una cueva muy original (Eisriesenwelt) ya que en su
interior existe un glaciar ,sí, de esos ríos de hielo ,hice un desvío de
"300 kms " solo para poder verlo y por el camino me encontré este hermoso
paisaje ,no es una atracción turística ,es un restaurante pero me dejó
sorprendido la majestuosidad de la fortaleza, busqué el camino para subir
,pero me llevé un chasco al saber que solo se puede acceder por medio de
un teleférico.
Volviendo a la cueva, continuamos camino y a unos cuatrocientos metros
allí estaba
,el
aparcamiento ,subimos unos cuatrocientos metros a pié por un camino de
cabras
y
"SORPRESA",una cola de quince minutos para coger un teleférico que nos
subiría 2200 metros ,el paisaje era espectacular a esa altura ,y los
miedos también.
Una vez
en la estación otro camino de cabras ,600 metros
hasta la boca de la cueva ,empezaba a pensar si no sería una inocentada ,pues no venía vestido apropiada-mente para visitar a Dios en
los cielos, cuarenta minutos de espera para entrar ,pues la gente tardaba
en llegar por los jadeos y el frío.!Aleluya¡,ya estamos dentro ,se nos
acerca el guía nos da una lámpara de autentico Carburo que exhalaba su
autentico hedor y nos dice que se abstengan los
cardiacos y embarazadas, pues deberemos de subir y bajar unos 300 escalones de madera
muy empinados sobre la pared de
hielo...........................................
Ni yo
mismo me creo que estuviera ahí, me sentía único y especial, fuerte y
superior, les he contado esta historia para hacerles ver que no por ser
mas cómodo y placentero un viaje es mejor que otro ,bajo mi punto de
vista lo realmente emocionante es haberlo vivido in situ en estado
puro .Ha pasado un año y todavía me estremezco al recordar todas las
maravillas que descubrí en esa cueva, aún haciendo un esfuerzo ,de los
escalones, ni me acuerdo
(El canario explorador)
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