Cuaderno de bitácora
 

     

 

      deja tu opinión

 

 

 

 

 

      

 

        

           Contacto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

                                      

  

    Anterior        España              Segunda parte

                   P. de Asturias Fuentes del Narcea

            Reserva Natural de Muniellos  1ª parte

              Por fin llega el día en que según el permiso puedo acceder a la reserva integral de Muniellos, no se por qué me hace tanta ilusión; será por saber que durante cuarenta años ha sido in alterada, por estar calificada como el mayor robledal de Europa ó tal vez, por ser uno de los últimos reductos del oso pardo cantábrico, lo cierto es que a las nueve treinta de la mañana y a bordo de mi vieja bici de montaña recorro los cuatro kilómetros que me separan de Moal, donde he pasado la noche y llego el primero al centro de visitantes del parque.

  

                    Vista general de la   Reserva Natural Integral de Muniellos

           Muniellos tiene una larga trayectoria, en principio perteneció a los condes de Toreno, éstos lo explotaron como coto de caza para la nobleza, mas tarde arrendaron los derechos de la explotación maderera (hacia el año 1766) a diferentes compañías que fueron despoblando de árboles la zona de Tablizas donde hoy está situada la casa forestal, siendo ésta una de las construcciones que componían el conjunto de la serrería, utilizada por entonces para alojar las cocinas y comedores de los trabajadores.

 

                                Puerta de acceso al la reserva de Muniellos

             La zona  de Tablizas es le único acceso a la reserva, mas tarde y después de imponer innumerables trabas a la extracción en 1973 el estado adquiere la propiedad de la misma, en 1982 es declarado reserva biológica y en 1988 se le anexionan los montes de Valdebois y la Viliella, finalmente el año 2000  el Porna lo califica como Reserva Natural Integral bajo los auspicios de la Unesco.

  

                           Centro de visitantes de la reserva de Muniellos (Tablizas)

              Después de recibir las explicaciones de la guarda forestal encargada del parque, donde me pone al tanto de la dificultad del firme, los variadas pendientes, la ubicación de la única fuente que está a mitad del recorrido (Fuenculebrera a 10 km) y que además no tiene agua, a un  kilómetro de la misma encontraremos los lagos que coronan los montes de Muniellos y motivo de la ruta. Junto con un encantador matrimonio Vasco, comienzo el ascenso de tres kilómetros de dura pendiente hasta la mitad de la ladera, donde el estrecho camino nos dará un respiro para continuar por una falsa horizontal hasta la fuente.

   

                A pocos cientos de metros del inicio comenzamos a encontrarnos algunos de los innumerables puentes que nos permiten cruzar los regueros que se esparcen por toda la reserva, como muy bien nos indicó Elvira ( la guarda forestal) comenzamos a maravillarnos ante la majestuosidad y enorme altura de los robles que pueblan las laderas bajas de la montaña, algunos de éstos ejemplares supera los cuarenta metros de altura y los mas viejos que sorprendentemente se salvaron de la tala, llagan a alcanzar un perímetro de diez metros de diámetro.

  

  

                    Aunque el camino es bastante abrupto, serpenteante y estrecho, nos permite de vez en cuando disfrutar de la belleza del bosque y como si de un anticipo se tratara, vamos encontrando pequeños claros en el paisaje forestal que como ventanas al cielo nos permiten también apreciar por momentos, las laderas contrarias que forman el fortificado perímetro de la reserva.

   

               Ya cerca de nuestro primer objetivo se nos vuelven  a hacer presentes las indicaciones de Elvira con respecto al cuidado que hay que tener al pisar las piedras, puesto que al estar compuestas mayoritariamente por cuarcita, al erosionar forman peligrosas aristas que cortan como cuchillas, á ésta altura comienzo a cuestionarme ; ¿ Cómo es posible? que semejantes ejemplares de roble puedan sujetarse a las laderas de roca, tan solo con unos centímetros de tierra, mas adelante encuentro una explicación razonable a éste enigma que tiene de cabeza a los botánicos cuando junto al camino puedo divisar claramente un conjunto de robustas raíces que sobresalen del sotobosque.

  

                   Esto de que se vea claramente el entramado de raíces es debido a que a ésta altura el firme de la ladera es pura roca, desapareciendo por momentos la vegetación y dando paso a verdaderos pedregales que por estar en equilibrio  y movimiento no permiten que crezca nada en su entorno, por supuesto aquí las medidas de seguridad que tomamos son extremas, ya que un mal paso nos arrastraría al vacío acompañados de toneladas de piedras que están buscando una excusa para desplazarse.

  

  

                     Precisamente por la falta de vegetación la vista se hace panorámica, dándonos la oportunidad de apreciar todo el paisaje circundante y las crestas  de todas las montañas de alrededor, que por estar a 1400 metros nos parecen mas accesibles, a ésta altura prácticamente han desaparecido los robles dando paso a los avellanos, las hayas, abedules y matorrales, mas o menos cada doscientos metros que subimos el ecosistema cambia, por lo que tenemos la sensación de estar recorriendo territorios diferentes constantemente, eso al margen de las características de cada uno, hace que la ruta sea mas variada y entretenida.

   

                          Por fin, dos horas después de nuestra salida  y con diez kilómetros  recorridos, llegamos a Fuenculebrera, punto medio de la ruta, cruce de caminos y lugar donde se ubica el Roblón ; Emblemático Carballo que posee un perímetro en su  bajo tronco, de siete metros de envergadura, decido tomarme un descanso y reponer fuerzas con el agua del arroyo que a la vuelta de la laguna me llevará de nuevo al punto de partida, mis compañeros de viaje deciden  continuar solos  hacia la laguna. Sentado solo junto al arroyo, me viene a la cabeza el porqué de las restricciones que la consejería pone para acceder a la reserva: límite de veinte personas diarias, permiso estrictamente necesario, solo una visita al año, los grupos obligatoriamente con guía, calzado específico de montaña, agua, víveres y la renuncia expresa de responsabilidades. Habiendo experimentado en carne propia lo duro y peligroso del camino, ya no me parecen tan estrictas.

 

  Anterior   Continúala aventura     Segunda parte